Organizar una quedada es fácil. Organizar una a la que venga gente, salga a su hora y acabe con todos queriendo repetir, ya no tanto. La buena noticia es que casi todo lo que falla se arregla antes de arrancar. Esto es lo que funciona.

Antes de anunciar nada: qué quedada es

La gente no se apunta a «una vuelta por ahí». Se apunta a algo concreto. Decide y deja por escrito:

  • Tipo de ruta: tranquila con paradas, de curvas, de un día o de medio día.
  • Recorrido y kilómetros, aunque sea aproximado, y dónde se come.
  • Ritmo: tranquilo, medio o vivo. Sin eufemismos, que luego vienen los sustos.
  • Para quién es: abierta a todo el mundo, solo para gente con experiencia, también para quien va de copiloto…

Cuanto más claro lo pongas, más viene la gente adecuada y menos se desapunta el día antes.

Punto de encuentro y hora

El punto de encuentro ideal tiene tres cosas: es fácil de encontrar, tiene sitio para aparcar muchas motos sin molestar y tiene café y baño. Una gasolinera grande a la salida de la ciudad en dirección a la ruta cumple las tres y, además, todos salen con el depósito lleno.

Con la hora, separa dos conceptos: hora de encuentro y hora de salida. Si dices «quedamos a las 9», a las 9 habrá tres motos y el resto llegará a las 9:20. Pon encuentro a las 8:45 y salida a las 9:15, y a las 9:15 arrancas, esté quien esté. La primera vez que lo hagas en serio, la gente aprende.

Crea la quedada en Meetings, dentro de Kando Riders, con el punto, la hora y el recorrido. Quien quiera venir se apunta y tú ves la lista de apuntados, que es lo que te permite calcular grupos y reservar comida sin adivinar. Además, organizar quedadas te da puntos en la comunidad, que no está de más.

Tamaño del grupo y ritmo

Un grupo grande no es un grupo, son varios grupos que todavía no saben que lo son. A partir de ocho o diez motos, la cola se descuelga en cada semáforo y cada adelantamiento se convierte en una lotería.

  • Divide en subgrupos de seis a diez motos, cada uno con su abrebocas y su cierra, y con unos minutos de separación entre ellos.
  • Ordena por nivel: los que van más tranquilos, justo detrás del abrebocas; los más experimentados, al final.
  • El ritmo lo marca el más lento, no el más rápido. Si alguien quiere ir a más, que abra su propio grupo.
  • El abrebocas regula: después de un adelantamiento o de un pueblo, levanta el pie hasta que el grupo se recompone.

Normas básicas: el briefing de dos minutos

Antes de arrancar, reúne a todo el mundo y suelta las normas en voz alta. Dos minutos, sin sermones:

  • Formación escalonada en recta, en fila india en las curvas.
  • Nadie adelanta al abrebocas y nadie se queda detrás del cierra.
  • Cada uno es responsable de llevar en el retrovisor al de detrás. Si lo pierdes, reduces.
  • En los cruces, el que va delante espera al siguiente hasta que lo ve girar.
  • Paradas pactadas: gasolina, café y comida. Nada de parar en cada mirador.
  • Si alguien tiene un problema, el cierra se queda con él y avisa.

Rezagados: qué hacer cuando alguien se descuelga

Siempre pasa: un semáforo, un camión, alguien que para a hacer una foto. Lo que no puede pasar es que el descolgado corra como un loco para recuperar; ahí está el riesgo de verdad.

La regla de los cruces de arriba resuelve casi todos los casos sin que nadie se acelere. Para el resto, ten un cierra con experiencia, que sea quien decide si se espera o se sigue, y acuerda un punto de reagrupamiento fijo (la próxima gasolinera, el pueblo de la comida).

Aquí el intercom cambia la película. Con una sala de grupo en Kando Voice, el intercom por internet de Kando Riders, el cierra avisa al abrebocas de que alguien se ha quedado y el grupo levanta el pie sin que nadie tenga que frenar en seco ni hacer luces. Funciona con grupos grandes, de hasta unas treinta motos, así que vale también para quedadas numerosas.

Avisar cambios (y cancelar bien)

Lo que más quema a la gente no es que una quedada cambie, es enterarse tarde. Ten un único canal de avisos y dilo desde el principio: nada de un mensaje aquí y otro allá. Un grupo en KandoChat para la quedada sirve para avisar de la hora, del tiempo o de un cambio de recorrido, y para que la gente pregunte sin llenarte el teléfono.

  • Si va a llover, decide pronto y comunícalo la noche anterior, no a las siete de la mañana.
  • Si cambias la hora o el punto, actualiza la quedada y avisa en el canal con el motivo.
  • Si cancelas, cancela: un «ya veremos» mata la siguiente quedada.

Errores que vacían una quedada

  • Anunciarla el día antes.
  • No decir el ritmo ni el nivel, y que venga gente que no encaja.
  • Salir con cuarenta minutos de retraso porque «falta uno».
  • Rutas eternas sin comida pactada.
  • Que el organizador vaya el primero y además el más rápido.
  • Terminar y no decir nada: una foto del grupo y un «gracias por venir» hacen que la gente repita.

Kando Riders no es una app, son varias

Para organizar una quedada no necesitas cinco herramientas distintas, porque Kando Riders no es una app, son varias dentro de la misma, gratuita para iOS, Android y web: Meetings para crear la quedada y gestionar apuntados, Kando Voice para la sala de intercom del grupo, KandoChat para los avisos, KandoMaps para la ruta y Route Advisor para subir las fotos y contar cómo fue. Y detrás, una comunidad nacida en Barcelona con miles de moteros a los que invitar.

Crea tu próxima quedada desde el móvil y que la gente se apunte: descarga Kando Riders.