En una ruta larga pagas dos veces: por lo que te falta y por lo que te sobra. Lo que falta te deja tirado en un arcén; lo que sobra te lo llevas de paseo mil kilómetros encima de la moto. Esta lista está pensada para no caer en ninguna de las dos, y la puedes copiar tal cual.
Equipación: lo que llevas puesto
Lo primero no va en la maleta, va en el cuerpo. Para muchas horas seguidas, la comodidad es seguridad: una chaqueta que aprieta o un casco que silba te cansan y te quitan concentración.
- Casco homologado y bien ajustado, con la pantalla limpia. Si ruedas de noche, pantalla transparente a mano.
- Chaqueta y pantalón con protecciones en hombros, codos, espalda, caderas y rodillas. Si no lleva espaldera de serie, ponle una.
- Guantes de verdad, con protección en nudillos. Dos pares si cambia el tiempo: unos ventilados y unos de invierno o impermeables.
- Botas que cubran el tobillo y aguanten lluvia unas horas.
- Capas interiores técnicas: mejor dos finas que una gorda. Braga de cuello para el frío y el aire.
- Tapones para los oídos. Después de cuatro horas de viento, lo agradecerás.
Ropa de lluvia (y dónde la metes)
El traje de agua sirve de poco si está en el fondo de la maleta cuando empieza a caer. Llévalo en el sitio más accesible: la tapa del top case, la bolsa sobredepósito o una bolsa pequeña encima del equipaje.
- Conjunto impermeable fácil de poner con las botas puestas; pruébalo en casa antes de salir.
- Cubreguantes y cubrebotas: las manos y los pies son lo primero que se empapa y lo último que se seca.
- Póntelo antes de calarte, en cuanto veas venir la cortina de agua. Diez minutos de duda son una hora de frío.
- Dentro de las maletas, bolsas estancas por categorías: ropa seca, cargadores, documentación. Las maletas «impermeables» no siempre lo son.
Herramientas básicas y repuestos
No hace falta llevar un taller, hace falta poder solucionar lo típico: un pinchazo, un tornillo flojo, un fusible, un cable. El resto lo arregla un profesional.
- Kit antipinchazos de mechas y un mini compresor o cartuchos de CO2. Practica una vez en casa; en un arcén de noche no es el momento de aprender.
- Manómetro pequeño. Las presiones cambian con la carga y la temperatura.
- Llaves de tu moto: las Allen y Torx que realmente usa, no un maletín genérico. Mira qué llevan los ejes, las maletas y los plásticos.
- Cinta americana, bridas y alambre. Han salvado más rutas que cualquier otra cosa.
- Fusibles de repuesto y un trozo de cable con cinta aislante.
- Lubricante de cadena en bote pequeño, si tu moto lleva cadena.
- Linterna frontal, guantes de nitrilo y un par de trapos.
- Batería externa y cables para el móvil y el intercom. El navegador consume más de lo que crees.
Si el problema es más gordo que un pinchazo, no te pelees con la moto en la cuneta. En Pit Stop tienes un directorio de talleres de moto con la indicación de cómo llegar, para localizar el más cercano a tu ruta y plantarte allí sin dar vueltas.
Documentación y dinero
- Carnet de conducir, permiso de circulación, ITV en vigor y justificante del seguro.
- El teléfono de asistencia en carretera de tu seguro, apuntado también en papel.
- Tarjeta sanitaria; si sales de España, la tarjeta sanitaria europea.
- Copias digitales de todo en el móvil y algo de efectivo: en los bares de pueblo y en más de una gasolinera de montaña no siempre funciona el datáfono.
Cómo repartir el peso
La moto cambia con la carga, y una moto mal cargada se vuelve nerviosa en la primera curva rápida. Las reglas son simples:
- Lo pesado, abajo y centrado, lo más cerca posible del centro de la moto. Herramientas y repuestos, en el fondo de las maletas laterales.
- El top case, para lo ligero: ropa, traje de agua, la chaqueta cuando paras. El peso alto y atrás es lo que más afecta a la estabilidad.
- Equilibra las maletas laterales. Si una pesa el doble que la otra, lo notarás en las curvas hacia un lado.
- Lo del día, a mano: agua, gafas de sol, guantes de repuesto, documentación. Lo demás, cerrado hasta la noche.
- Nada colgando. Un pulpo suelto puede acabar en la rueda trasera. Si atas algo fuera, tensa y vuelve a comprobar en cada parada.
- Ajusta la moto a la carga: presión de neumáticos según el manual para ir cargado y, si tu moto lo permite, precarga de la suspensión trasera.
- La regla del dos: si no vas a usar algo al menos dos veces en la ruta, se queda en casa.
Un último consejo antes de comprar
Equiparte para rutas largas sale caro si lo compras todo nuevo a la vez. Mucha equipación de calidad cambia de manos entre moteros, sobre todo chaquetas, maletas y accesorios que alguien compró para un viaje y luego apenas usó. En MotoTrato, la app de compraventa entre moteros de Kando Riders, puedes encontrar equipación, piezas y accesorios de segunda mano, y también vender lo que a ti ya no te sirve.
Y el día de salir, lleva la ruta cargada en KandoMaps: importas el GPX, activas la navegación por voz y te olvidas de mirar la pantalla.
Kando Riders no es una app, son varias
Kando Riders es una app gratuita para iOS, Android y web que lleva dentro varias apps para moteros: KandoMaps para navegar la ruta, Pit Stop para talleres, restaurantes y hoteles moto-friendly, MotoTrato para la equipación de segunda mano, Meetings para quedar con otros moteros y Kando Voice para hablar por intercom si vais en grupo. Todo en el mismo sitio, para que el viaje sea viajar y no ir cambiando de pantalla.
Descárgatela antes de la próxima ruta larga y lleva la lista de arriba ya resuelta: descarga Kando Riders.
