Rodar en grupo es de lo mejor que tiene la moto y, mal hecho, de lo más peligroso. La diferencia no está en lo rápido que vaya nadie, sino en que todos sepan dónde tienen que estar, qué significa cada gesto y qué hacer cuando algo se tuerce. Esto es lo básico, lo que repetimos en cada briefing.
Los roles: abrebocas y cierra
Un grupo sin roles es una fila de motos que se persiguen. Como mínimo hacen falta dos:
- Abrebocas: va primero, conoce la ruta y marca el ritmo. No va al suyo, va al del grupo, y después de cada pueblo o adelantamiento levanta el pie para que todos se recompongan.
- Cierra: va último, es el más experimentado y nadie se queda detrás de él. Si alguien tiene un problema, se para con él. Desde atrás ve lo que el abrebocas no puede ver.
Entre los dos, el orden importa: los menos rodados, justo detrás del abrebocas, donde el ritmo es más estable; los más expertos, hacia el final. Si el grupo pasa de ocho o diez motos, mejor dos grupos con sus propios roles que uno enorme.
Formación escalonada (y cuándo romperla)
En recta y en carretera abierta, la formación es escalonada: el abrebocas en la parte izquierda del carril, el segundo en la derecha, el tercero en la izquierda otra vez, y así. Cada uno tiene espacio delante para frenar y ve más allá de la moto que lo precede. Importante: es escalonada, no en paralelo. Dos motos a la misma altura en el carril no tienen escapatoria.
La escalonada se rompe en tres casos, y se pasa a fila india:
- En curvas: cada moto necesita el carril entero para su trazada.
- En carreteras estrechas o con mal firme.
- Al adelantar y al entrar en pueblos con tráfico.
En ciudad y en semáforos, el grupo se compacta para no partirse, siempre sin invadir y sin saltarse nada.
Distancias
La referencia es la regla de los dos segundos con la moto que tienes directamente delante (la que va en tu misma línea del carril) y, en escalonada, algo más de un segundo con la que va en diagonal. Con lluvia o firme sucio, el doble. Pegarse al de delante no hace que el grupo vaya más rápido, solo elimina tu margen de frenada.
Y el retrovisor: tu responsabilidad es la moto de detrás. Si dejas de verla, reduces. Si todos hacen eso, el grupo nunca se parte, por lento que vaya el último.
Señales con la mano
Las señales las lanza el abrebocas y cada moto las repite para la de atrás. Si no se repiten, el último nunca se entera. Las básicas, que conviene repasar en el briefing porque no todos los grupos usan las mismas:
- Brazo izquierdo extendido, palma hacia abajo, moviéndola: reducir velocidad.
- Puño cerrado en alto: parar.
- Índice en alto: fila india.
- Dos dedos en alto: volver a formación escalonada.
- Pie o mano señalando al suelo: peligro en el asfalto (gravilla, bache, aceite) en ese lado.
- Golpecitos en el casco: atención, control o radar más adelante.
- Mano señalando al depósito: hay que repostar.
- Pulgar arriba: todo bien, seguimos.
Los intermitentes también comunican: el abrebocas los pone con antelación en cada cruce y el resto los repite. Y en los cruces, la regla de oro: el que va delante espera al de atrás hasta verlo girar. Así nadie se pierde aunque no lleve la ruta cargada.
Adelantamientos
Aquí es donde se cometen más errores, así que cuatro reglas claras:
- Nunca se adelanta en grupo. Cada moto decide sola, con visibilidad completa y espacio para volver al carril. Que el de delante haya pasado no significa que tú puedas.
- El que adelanta deja hueco delante del vehículo adelantado para que el siguiente pueda entrar.
- El abrebocas, después de adelantar, levanta el pie y espera a que todos hayan pasado. Nadie tiene que recuperar a lo loco.
- Nadie adelanta al abrebocas. Si quieres ir a más, pídelo en la parada y abre otro grupo.
Intercom y comunicación en marcha
Las señales con la mano funcionan, pero tienen límites: no sirven de noche, no sirven en una curva ciega y no sirven para decir «el de la moto roja va fatal, bajad el ritmo». Para eso está el intercom.
Los intercoms de casco emparejados entre sí se quedan cortos en cuanto el grupo crece o se estira. Por eso en Kando Riders usamos Kando Voice, un intercom por internet con salas por ruta o grupo: abres la sala de la ruta, cada uno entra desde su móvil y el abrebocas y el cierra hablan aunque haya un kilómetro de grupo entre ellos. Funciona con grupos grandes, de hasta unas treinta motos, y está conectado con Meetings y con KandoMaps, así que la quedada, la ruta y la sala de voz van juntas.
Normas del intercom, que también hacen falta: mensajes cortos, solo lo necesario, y prioridad para el abrebocas y el cierra. Una sala llena de gente comentando el paisaje es tan inútil como no tener sala.
Errores típicos
- Ir en paralelo «porque somos amigos».
- Adelantar porque ha adelantado el de delante.
- Que el abrebocas se olvide del retrovisor y vaya a su ritmo.
- No pactar las señales antes de salir.
- Acelerar como un loco para recuperar al grupo después de un semáforo.
- Rodar sin cierra: el último se queda solo y nadie se entera.
Kando Riders no es una app, son varias
Lo de arriba se hace con cabeza y con unas pocas herramientas que van juntas, porque Kando Riders no es una app, son varias dentro de una sola, gratuita para iOS, Android y web: Kando Voice para el intercom del grupo, Meetings para la quedada y los apuntados, KandoMaps para la ruta y el GPX que lleva cada uno, KandoChat para los avisos antes de salir y Route Advisor para las fotos de después.
La próxima vez que salgas en grupo, abre una sala, pásale la ruta a todos y rueda tranquilo: descarga Kando Riders.
