Qué es la telemetría y por qué engancha

Hasta hace poco, la única prueba de una buena ruta era la foto en el mirador. Ahora puedes llevar en el móvil el recorrido completo, la velocidad en cada tramo y hasta cuánto has tumbado en cada curva. Eso es la telemetría: los datos que genera la moto mientras ruedas, registrados con los sensores del teléfono y puestos sobre el mapa.

Y engancha por una razón sencilla: te enseña cosas que no ves mientras conduces. Dónde frenas de más, qué puerto te sale fluido y cuál a trompicones, si vas igual de suelto a izquierdas que a derechas. Con KandoMaps tienes esa telemetría (inclinación y velocidad) y después el replay de la actividad, que es ver la ruta reproducida sobre el mapa con los datos moviéndose. Para quien quiere mejorar en curvas, un replay sincero vale más que muchos consejos.

Cómo montar el móvil para que grabe bien (y sobreviva)

El móvil tiene que ir fijo, visible y protegido. Lo que funciona:

  • Soporte rígido en el manillar o en la tija, centrado, a la altura de los relojes y sin tapar nada. Un soporte que baila da datos de inclinación que bailan.
  • Amortiguación de vibraciones. Las vibraciones del motor pueden estropear el estabilizador de la cámara del teléfono. Si tu soporte no lleva amortiguador, ponle uno. Es más barato que una cámara nueva.
  • Orientación fija. Decide si va vertical u horizontal y déjalo así toda la ruta.
  • Funda o móvil resistente al agua. Una tormenta de verano en un puerto aparece sin avisar.
  • Cable corto y bien sujeto. Que no cuelgue hacia la rueda delantera ni hacia los mandos.

Antes de arrancar, con la moto recta sobre sus dos ruedas, inicia la grabación y espera unos segundos a que el GPS fije la posición. Si la empiezas ya en marcha, el primer tramo saldrá raro.

Batería: el enemigo real de una ruta larga

GPS, pantalla encendida y datos a la vez se comen una batería en pocas horas, y cuando el móvil se apaga se acaba también la grabación. Para evitarlo:

  • Toma USB en la moto. Es la solución definitiva. Si tu moto no la trae, es una instalación sencilla que cualquier taller hace en un rato.
  • Batería externa en el bolsillo de la chaqueta, con el cable por dentro, para rutas de un día sin toma.
  • Brillo automático y, en los tramos en los que no necesitas mirar el mapa, brillo al mínimo.
  • Calor. Un móvil al sol en julio, cargando y con el GPS a tope, se calienta y puede apagarse solo. Un soporte algo alejado del motor y de la pantalla del carenado ayuda.
  • Sin batería no hay telemetría. Sal con el teléfono cargado del todo. Parece obvio, pero no lo es a las siete de la mañana.

Qué datos molan de verdad (y cuáles no)

Después de unas cuantas rutas grabadas te das cuenta de que no todos los números valen lo mismo:

  • La inclinación en cada curva. Es el dato que más gusta y el que más enseña. Compara el mismo puerto de un mes a otro y verás si vas más fino.
  • La velocidad media y la regularidad. Un ritmo constante dice más de cómo conduces que un pico aislado.
  • El trazado sobre el mapa. Para repetir la ruta buena, exportarla en GPX y pasársela a los amigos, o importar la que te han pasado y seguirla con navegación por voz.
  • La velocidad máxima. Mejor dejarla en el móvil. En carretera abierta no demuestra nada y es una forma tonta de ponerse en evidencia.

El replay tiene otro uso que poca gente aprovecha: revisar las curvas donde te has asustado. Verlas en el mapa, con la velocidad y la inclinación, te ayuda a entender qué ha pasado y a no repetirlo.

Compartir sin presumir

Compartir una ruta es de lo mejor de esto: alguien la ve, la repite, te escribe y de repente tienes un compañero de ruta nuevo. Lo que lo estropea es cuando se convierte en un concurso. Unas normas sencillas:

  • Comparte el sitio, no la cifra. La foto del puerto, el bar donde has parado, el tramo que merece la pena. Eso le sirve a alguien; tu velocidad máxima no.
  • Fotos con contexto. Con Kando Snap puedes hacer fotos en ruta con los datos de la telemetría encima: la curva, el ángulo, el sitio. Es la forma más honesta de enseñar cómo ha ido el día, y queda mejor que un pantallazo lleno de números.
  • Publica para ayudar. Si subes la ruta al muro de Route Advisor, añade lo útil: estado del asfalto, dónde repostar, si el bar de arriba estaba abierto, qué tramo tiene gravilla. Es lo que tú querrías encontrar.
  • Nada de grabar barbaridades. Enseñar la inclinación en una curva bonita está bien; enseñar cómo te saltas una línea continua es dejar pruebas.
  • Cuida lo que das. Si no quieres que se sepa dónde duerme tu moto, arranca la grabación en la gasolinera y no en tu garaje.

Kando Riders no es una app, son varias

Las tres que acabamos de nombrar viven en la misma app gratuita: KandoMaps para grabar la ruta con telemetría, hacer el replay y mover los GPX; Kando Snap para las fotos con los datos encima; y Route Advisor para publicarlas y ver las de los demás. Al lado tienes Meetings para organizar una quedada y repetir la ruta con más gente, Pit Stop para localizar el bar de la parada y MusiKando para la música del viaje. Está en seis idiomas y nació en Barcelona, con miles de moteros que ya comparten sus rutas.

La próxima vez que salgas, graba la ruta entera, mira el replay con calma al llegar y comparte lo que de verdad le sirva a otro. Descarga Kando Riders y empieza por la ruta de este fin de semana.